13/05/2025
DEDICADO A ANTONIO MACHADO
Y cuando llegue el día del último viaje,
Y esté al partir la nave que nunca tiene que volver,
Me encontraréis a ladro ligero de equipaje.
Casi desnudo, como los hijos del mar.
El próximo 26 de julio harán 150 años del nacimiento de Antonio Machado, uno de los poetas más emblemáticos y relevantes de la literatura española y un referente fundamental de la Generación del 98.
Antonio Machado nació en Sevilla en 1875. Su abuelo fue rector de la Universidad de Sevilla y transmitió a sus hijos y nietos un profundo respeto por la educación. Su padre trabajó como administrador de la familia de Alba y con los años se convirtió en un folclorista, importando, transmitiendo esta pasión a sus hijos. Su madre venía de una familia confitera del barrio sevillano de Triana.
La vida académica de su abuelo los llevó a vivir en Madrid, donde él y su hermano Manuel estudiaron en la escuela progresista de la Institución Libre de Enseñanza. En junio de 1899 marchó a París, donde ya lo esperaba su hermano Manuel. Trabajaron por la editorial Garnier y se relacionaron con escritores como Pío Baroja y Rubén Darío. Tuvieron también la oportunidad de conocer a Oscar Wilde y a Jean Moréas.
En el año 1903 se publicó su primer libro, Soledades. En el año 1907 se trasladó a Soria, donde escribió Campos de Castilla, que fue publicado en 1912, el mismo año de la muerte de su mujer Leonor Izquierdo con tan solo 18 años.
Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tú voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos, mi corazón y el mar.
En el año 1927 ingresó a la Real Academia y un año después conoció a la poetisa Pilar de Valderrama, la "Guiomar" de sus poemas, con la que mantendrá relaciones secretas durante años. En los años veinte y treinta escribió teatro con su hermano Manuel.
Durante la Guerra Civil, fue evacuado de Madrid a Valencia en noviembre de 1936. Se trasladó a Rocafort hasta abril del 1938. Participó en varias publicaciones republicanas; en 1939 marchó en Barcelona, desde donde cruzó la frontera por los Pirineos hasta Colliure donde murió y se convirtió en un símbolo de la España vencida y condenada al exilio.
Cuatro cosas tiene el hombre.
que no sirven en el mar:
ancla, gobernalle y remos.
Y miedo de naufragar.